Por un lado, la evolución de la tecnología ha hecho que a todo se le hayan caído dos o tres ceros: lo que antes costaba 1.000.000, cuesta ahora 10.000 (montar una página web sirve de ejemplo). Por tanto, es más fácil ejecutar ideas.

Por otro lado, es cada vez más complejo tener ideas. Ser interdisciplinar es complejo: hay que entender muchos lenguajes, además de estar al día de muchos campos del conocimiento. No es nada fácil ser interdisciplinar. A nadie nos han educado para ello (aunque a todos nos lo exijan).

Este hecho (la tecnología es cada vez más barata y el conocimiento es cada vez más fácil de acceder pero más complejo de asimilar, por tanto, es más caro adquirir conocimiento) hará que los perfiles de profesionales interdisciplinares incrementen su valor en varios ceros. Y eso será muy interesante y muy bueno para algunos.