Dice la sabiduría popular que “lo único que se puede predecir es el futuro”. Pero como dijo Niels Bohr, físico y Premio Nobel en 1922: “predecir es difícil, en especial cuando se trata de predecir el futuro”.

Algunas de las predicciones más calamitosas de la historia han sido:

The telephone has too many shortcomings to be seriously considered as a means of communication.
Western Union Internal Memo, 1876

Heavier-than-air flying machines are impossible.
Lord Kelvin, 1895. President, Royal Society.

Todo lo que se podía inventar ya ha sido inventado.
Charles H. Duell, 1899. Delegado de patentes de EE.UU.

Creo que en el mundo hay mercado para quizás cinco ordenadores.
Thomas J. Watson, 1943. Fundador de IBM (International Business Machines)

A lo largo de la historia, siempre hemos querido predecir el futuro. Y siempre hemos creído que hemos desarrollado buenas herramientas predictivas, pero como dijo en 1995 Robert Lucky, vicepresidente de Bellcore, “si no hemos sido capaces de predecir la llegada de internet, ¿de qué capacidad de predicción
estamos hablando?
”.

Algunas leyes importantes comentadas en LAS REGLAS DE JUEGO sobre la predicción:

Segunda ley de Blakemore
[Colin Blakemore]
“La única forma de inteligencia que verdaderamente importa es la capacidad para predecir”.

Ley de De Vany
[Art De Vany]
The future is over-forecasted and under-predicted”.

Ya lo decía Warren Buffett: “Las previsiones sobre el futuro dicen poco sobre el futuro, pero dicen mucho sobre quien las hace“.